Reflexiones sobre las elecciones del 28 de octubre de
2007.
Norberto Galasso
En la apreciación general del comicio, debemos señalar que las mayorÃas populares han demostrado una vez más que saben defender sus intereses y que éstos coinciden con los de la Patria y el progreso general. No se han dejado embaucar por las mentiras de "los medios" ni por los argumentos falaces de los dirigentes opositores Han obrado con sabidurÃa dado el momento que vive la sociedad argentina, la relación de fuerzas entre las clases y su propio nivel de conciencia apostando a la continuidad de la experiencia kirchnerista. Seguramente en amplios sectores populares persistió el descontento o la insatisfacción con algunas medidas del gobierno, como esta alza de precios de los últimos tiempos o las concesiones o limitaciones manifestadas en cuestiones claves como los recursos naturales , pero han entendido claramente que el panorama polÃtico no ofrecÃa ninguna opción superadora, por izquierda, de la que expresaba Cristina Kirchner, en cuanto a propuestas concretas y realizables. Y han apostado allà correctamente. Seguramente muchos militantes lo han hecho con la convicción de que es necesario construir por abajo, para disponer de mayor fuerza para incidir en el nuevo rumbo. Seguramente también lo han hecho a pesar de la aversión que le provocan ciertos personajes del gobierno asà como ciertas maniobras tácticas a las cuales este recurre. Pero han sabido distinguir claramente donde estaba el enemigo que ansiaba volver, expresado a través de diversos personajes y matices ideológicos. Esos, que no eran "gente como uno", que tenÃan "otro estilo" como admite la Dra. Carrió, son los que empezaron a batir el parche del peligro inflacionario, de la conveniencia de "enfriar la economÃa", de la distancia que convendrÃa tomar respecto a Chávez y sus proyectos, de la necesidad de no hostilizar a la Sociedad Rural ni a los represores de la dictadura genocida. Las mayorÃas populares percibieron que alrededor de estas cuestiones se dirimÃan los enfrentamientos y se pronunciaron correctamente. El triunfo popular ha sido contundente, en primera vuelta, en casi todas las provincias, con más del 20% de diferencia respecto a la segunda fuerza. Pero esta contundencia alcanza aún mayor importancia si se recuerda que los medios de comunicación jugaron ostensiblemente, en su abrumadora mayorÃa, en contra del Frente para la Victoria. Aquà es preciso señalar de qué modo esos "medios" redoblaron su artillerÃa desde una perspectiva reaccionaria, ya fuese a través del más peludo"gorilismo", como del atildado liberalismo conservador, e inclusive desde el seudo progresismo de muchos periodistas jóvenes con ribetes izquierdistas, tanto fuese por radio y televisión como a través del periodismo gráfico. Este fenómeno se está verificando en toda América Latina donde los declinantes partidos de derecha aparecen sustituidos por un periodismo que se eriza frente a toda fuerza polÃtica con alguno de los rasgos que ellos denominan "populista", contra la cual descargan toda su fuerza, a veces, en nombre de los sagrados principios del orden -como lo hace el Dr. Grondona- y otras veces, en nombre de supuestos valores éticos e inclusive , de utopÃas revolucionarias sustentadas en abstracto . Pero las mayorÃas populares no han caÃdo en la trampa: han rechazado todo aquello que pregona la vuelta al pasado reaccionario y también aquello que "se opone a lo bueno, en nombre de lo mejor, pero creando condiciones para lo malo". Como pocas veces en una contienda electoral, los propios protagonistas han desnudado el carácter de clase de la puja electoral . La dirigente de la Coalición CÃvica ha reconocido que la clase alta y la clase media alta (e inclusive, buena parte de la clase media media) han constituido su base electoral. Efectivamente, basta revisar el mapa electoral de la Capital Federal para observar de qué modo la Coalición CÃvica gana en Recoleta, Barrio Norte y Belgrano. Del mismo modo , en el mapa del Gran Buenos Aires gana en San Isidro y Vicente López.. A su vez, se constata que el Frente para la Victoria triunfa en el Gran Buenos Aires y en las circunscripciones populares de la capital Federal ( Lugano, Soldati, La Boca, Mataderos, Pompeya, Parque Chacabuco). Las declaraciones posteriores a la elección también han corroborado que este antagonismo electoral tuvo raÃces sociales claras. La Dra. Carrió se ha preocupado de sostener -con enorme orgullo- que Cristina Kirchner no ha sido votada por los sectores altos y medios altos y que, en general, ha demostrado tener escaso apoyo en las grandes concentraciones urbanas donde, a su juicio, reside la "gente que es libre", que no se encuentra "prisionera de planes sociales", como en el interior donde, como ya lo enseñó Sarmiento hace mucho tiempo, residen argentinos "poco léidos" o más bien, directamente incultos y atrasados. Al mismo tiempo, esta dirigente polÃtica señaló que ni ella ni sus votantes soportan "el estilo" kirchnerista y que, en cambio, aspiran a reinstalar "los valores de nuestros abuelos". Al referirse al "estilo", dicha dirigente está expresando su tendencia a caracterizar "por las formas" y no "por los contenidos". No está, en claro, sin embargo, si se refiere solamente a las desprolijidades del presidente que no se abrocha el saco o critica a los periodistas en un discurso, o si se refiere, como es su costumbre, al "estilo institucional", como podrÃan ser los decretos de "necesidad y urgencia". En ambos casos no hace más que certificar la óptica estrecha con que se maneja la clase media, como asà también la hipocresÃa que caracteriza a gran parte de sus integrantes. Resulta sorprendente, por ejemplo, la falta de coherencia pues los mismos dirigentes, de extracción radical, que protestan por ese tipo de decretos, como violación a la "institucionalidad", son quienes consideran sus grandes Ãdolos polÃticos a dirigentes como BalbÃn que avalaron la proscripción electoral de las mayorÃas populares durante 18 años, como si ello no significase violar la institucionalidad propia de la democracia. Con respecto a esos valores de "nuestros abuelos" esto suena a reivindicar "la década infame" o "la Gran Argentina de su majestad Británica, de la época del centenario", es decir, la época de la gran entrega del paÃs. Por otra parte, ¿Quién es el abuelo de la Carrió? No Yrigoyen, a quien nunca cita, sino el Alem que coqueteaba con Mitre y a quien con absoluto desconocimiento de la verdad histórica le atribuye haber organizado el partido Radical. Pero ni siquiera el abuelo es Alem, sino Alvear, es decir, ropaje liberal-democrático y contenido oligárquico. Admitamos que en el apoyo a la Coalición CÃvica puede haber un cierto número de distraÃdos o "tomados" por el mensaje oligárquico transmitido por "los medios" pero también es cierto que en muchos casos, es vocación reaccionaria: racismo anticabecita, rechazo de la expresión popular (ese "estilo" de la chusma, que no es "el de los abuelos"), la ética de aquella Gran Argentina donde los conservadores no eran coimeros, porque estaban en el negociado grande, enorme, de la entrega del paÃs, que previamente legitimaban con las leyes que lo hacÃan posible. Por otra parte, la Dra. Carrió se ha declarado "jefa de la oposición" integrada sustancialmente por "ese 70 u 80%" de la cúspide social, es decir de la gente "civilizada". Uno podrÃa decir entonces que estamos asistiendo a la resurrección de las señoras gordas, aquellas fanáticas del Alte Rojas, no por alusión al fÃsico de la dirigente sino, porque como sostenÃa Jauretche, "tienen grasa en el cerebro" y excesiva pelambre. El gesto, la presencia, el lenguaje y los argumentos de esta dirigente expresan esa resurrección de los gorilas y por si faltase algo, ella misma lo ha completado manifestando su admiración por Evita...siempre y cuando que se entienda que ese "evitismo" se acompaña con el vituperio hacia Perón, de donde surge esa expresión popular de que "ese evitismo es la etapa superior del gorilismo". El diario ClarÃn se ha apresurado, dÃas atrás, a sostener que la interpretación de que en estas elecciones se ha manifestado un antagonismo entre pro peronismo y gorilismo es una simplificación, pues se trata de cuestiones más complejas, según señala el periodista, aunque no las explica . No advierte, por ejemplo, que el triunfo de la Coalición CÃvica en BahÃa Blanca, Mar del Plata y La Plata corrobora esa interpretación, en tanto la primera es una ciudad fuertemente influÃda por la base de la Armada (donde, en su época, alcanzó notable fuerza Manrique), la segunda fue bastión del socialismo democrático que tenÃa por jefe a Norteamérico Ghioldi y la tercera fue la tradicional base de BalbÃn. Donde sà se comete un error es al generalizar sobre "centros urbanos", porque existen aquellos donde predomina el sector "servicios" o de "burocracia estatal" con pocos obreros, como en las mencionadas ciudades, pero también los hay fuertemente populares -fabriles- como los del Gran Buenos Aires, aunque la misma doctora, tan adicta al bronceado de su piel, advertirÃa seguramente una apreciable diferencia de pigmentación entre la que es común en las ciudades mencionadas y la que predominaba en los habitantes de La Matanza. Puede conjeturarse que, como decÃa Jauretche, el proyecto económico-social, de fuerte contenido nacional implementado entre 1945 y 1955 dejó una marca tan indeleble en la sociedad -reforzada por las polÃticas neoliberales de los demás gobiernos- que todavÃa toda polÃtica que aunque tÃmidamente reproduzca alguno de sus rasgos es suficiente para reverdecer el gorilismo de antaño. En este sentido, cabe observar que la Dra. Carrió, al dÃa siguiente de las elecciones, ya se preocupaba por estrechar vÃnculos con Gabriela Michetti , del macrismo y con Gil Lavedra, del radicalismo, al tiempo que invitaba a su reunión a dos dirigentes de Recrear, de López Murphy, apuntando ya al 2011 con la evidente intención de constituir una nueva Unión Democrática. Unir al mundo antipopular o dicho de otro, lograr que los sectores medios apoyen a la clase dominante y se aparten de los trabajadores, ha sido siempre, a través de nuestra historia, la táctica oligárquica para mantenerse en el poder. De ahà la importancia que ella otorga a la "colonización pedagógica" y de ahà también la preocupación que debe difundirse en el campo popular por la lucha ideológica. Es preciso robustecer el campo antiimperialista en la batalla de las ideas y dar pelea a las zonceras que difunden los medios y que, entre otras cosas, provocaron, meses atrás, el triunfo de Macri: "No hay derechas ni izquierdas", "todo es cuestión de eficiencia en la gestión", "lo único importante es la cuestión ética", "es fundamental el respeto a las instituciones", etc. etc. Existe en la Argentina un importante sector de las clases medias - dirÃamos, el 22% que apoyó a Cristina en Capital Federal- que está en una búsqueda desde la época de las asambleas ( esto está probado por el interés que manifiestan por la revisión histórica) pero es preciso reforzarlo y ampliarlo. Sólo logrando, como en los setenta que la clase media rompa su subordinación polÃtica hacia la clase dominante, podremos avanzar
Un hecho importante a destacar en estas elecciones es que se está produciendo un interesante cambio que va arrojando al desván de las cosas viejas y podridas a lo peor del peronismo. Salvo el caso de San Luis, verdadero feudo, ( y Formosa) es importante consignar que ha perdido Romero en Salta, que han sido derrotados intendentes hasta ayer poderosos en la provincia de Buenos Aires como Villaverde en Alte Brown, Kindimil en Lanús, Villordo ( candidato del ministro del interior) en Quilmes, asà como el Frente de la Victoria triunfó en San Miguel y que en otros casos, esa burocracia corrompida, aún usando todo su aparato, ha ganado por muy poco votos( Alessi quedó a 9 puntos de Cacho Alvarez, en Avellaneda), un joven candidato (Katopodis) se constituyó en segunda fuerza en San MartÃn. Estos hechos se relacionan estrechamente con esa posibilidad de Unión Democrática levantada contra el gobierno, pues es preciso que desde el Frene para la Victoria se aproveche bien esta experiencia: sin apoyo del gobierno, el pueblo se ha encargado de liquidar a Villaverde y asimismo el Barba Gutierrez le ha ganado al candidato de AnÃbal Fernández, mientras Sabatella continúa ganando en Morón . Es necesario pues jugarse a construir por abajo y abandonar , no sólo por inconveniente polÃticamente sino por ineficaz y contraproducente, la táctica de negociar con intendentes duhaldistas desprestigiados pues su tiempo está concluido ya definitivamente, como asimismo el del susodicho Duhalde, uno de los grandes perdedores de esta elección, junto a Sobisch, López Murphy, Patti y otros de la misma calaña. La táctica de ir al pie de intendentes como Otaecé y semejantes no debe repetirse pues solo aporta argumentos a la oposición y debilita el propio campo, en tanto no son confiables de ninguna manera y traicionarán cuando lo consideren conveniente.
Otro hecho destacable es la catástrofe de la izquierda. Nuevamente, no alcanzan ninguna relevancia. Estos grupos no terminan de entender en qué consiste la lucha polÃtica. Confunden ideologÃa con polÃtica concreta, ignoran el nivel de conciencia y la tradición de lucha de los sectores populares, confunden agitación sindical con postulación polÃtica, siguen sumidos en el microclima. En una oportunidad, Trotsky, el verdadero, no el que pregonan estos grupos, decÃa : Hay gente que hace polÃtica como si estuviera en 1917, cuando en realidad todavÃa nos encontramos en 1905. Aquà es peor aún: estamos luchando por rearmar un frente nacional, frente a un enemigo cuyo discurso se transmite minuto a minuto por los medios, todavÃa sumidos en la desocupación y la fragmentación y ellos actúan como si estuviéramos por asaltar el palacio de invierno, para decirlo en su propio lenguaje. Uno de estos dirigentes se ha asombrado de que los trabajadores los apoyen sindicalmente pero no los voten, fenómeno que ya deberÃan haber aprendido porque es lo que ocurrÃa en Córdoba, de los años 70, con las agrupaciones sindicales clasistas, que recibÃan apoyo en tanto más combativas y de mejor conducta que los burócratas pero ese apoyo no se trasladaba al campo electoral. Sin embargo, parece que no lo han entendido aún.
Por otra parte, el resultado de la elección da la razón a quiénes sostuvimos que , por sobre todo, habÃa que saber dónde estaba el enemigo principal. Señalamos entonces que, por supuesto, Kirchner no era Menem ni tampoco Carrió (aunque muchas cosas de su gobierno nos dejaban insatisfechos), es decir, a quienes dijimos "no hay propuesta superadora de la de Cristina en el escenario electoral", y hay que votar contra el enemigo, sin caer en ningún divisionismo. Aún cuando la polÃtica petrolera del gobierno sea desastrosa era necesario tener en cuenta otros aspectos para definir la posición respecto a las elecciones. Por eso no coincidimos con Solanas estimando que su jugada resultaba muy peligrosa. Basta suponer que Pino ( que llegó a tener porcentajes más altos que los de hoy cuando se presentaba con el Frente del Sur) hubiese obtenido el 7 u 8%, restándoselo a Cristina, provocando el Ballotage. Como conocemos la integridad y combatividad de Pino sabemos que en esa segunda vuelta no hubiera votado por un candidato antipopular, pero la confluencia de derecha hubiese tenido su gran oportunidad . En ese caso, el mismo Pino admitirÃa que Cristina no es Macri ni Carrió, pero hubiera sido responsable de una polarización altamente peligrosa que nos podÃa devolver a los viejos tiempos: el programa ya lo anticiparon: enfriar la economÃa, tomar distancia deChavez, eliminar las retenciones a las exportaciones y además, ahora lo sabemos, "otro estilo" y los "valores de los abuelos". Por esa razón no lo acompañamos a Pino, como lo hemos hecho en otras oportunidades. Por la misma razón, si persistiese en un discurso que lo mimetiza con el P. O. Y el resto de la izquierda sin votos, ello dificultarÃa que volviéramos a encontrarnos en la misma vereda Con respecto al gobierno, estimamos que también deberá sacar enseñanzas de este resultado electoral. Las mayorÃas populares tienden a encolumnarse detrás suyo, pero ese mÃnimo movimiento ya le erizó los pelos a todo el gorilaje, que va a atacar con todo. La responsabilidad de la hora es tremenda y no se pueden cometer errores, ni hacer concesiones a los grandes poderes. No se pueden crear condiciones para ningún tipo de frustración. Nada peor, decÃa el viejo Ugarte, "que los cambios a medias": despiertan el encono del enemigo poderoso, que siempre es más "clasista" que los sectores populares y pueden generar desánimo entre quienes tienen necesidades apremiantes. En América Latina galopan nuevamente los libertadores de antaño. Argentina debe estar cada vez más integrada a ese proceso y de esa manera solamente se podrá aventar todo retorno reaccionario.
En otras épocas, este tipo de informe se preocupaba solamente por explicar el resultado electoral pues, más allá de alguna deformación de la noticia propia de los medios de comunicación, los ganadores y perdedores aparecÃan nÃtidamente, sin duda alguna. Pero últimamente estamos asistiendo a una deformación de la información por parte de "los medios" que nos llegan a escamotear las verdades más evidentes. En cualquier elección, de cualquier paÃs, donde un candidato triunfa con el 45% de los votos y le gana por 23% a la segunda fuerza polÃtica, lo menos que corresponde decir es que el triunfo ha sido contundente, incuestionable, rotundo o si se prefiere, en el lenguaje del tablón, "por afano". Cuando ese mismo candidato gana holgadamente en todo el paÃs - es decir, 21 provincias- , salvo en tres jurisdicciones, también es preciso afirmar que se trata "de una paliza". Esta expresión sólo la usó el presidente Kirchner y casi ningún periodista. Un matutino sostuvo, por ejemplo: "El triunfo de Crstina Kirchner es la expresión más visible de preferencias ciudadanas que deberán traducirse en configuraciones partidaria renovadas y una relación diferente entre el oficialismo y la oposición, en sus distintas variantes". (ClarÃn 30/10/2007). Por su parte, la Dra Carrió con el 22% de los votos declaró que habÃa hecho una elección extraordinaria, lo cual provocó también un oportuno comentario del presidente Kirchner: "No entiendo, ganó un solo distrito y habla de elección extraordinaria" Pero la Dra Carrió fue aún más allá señalando que "con un poco más de dinero ,entrábamos al ballotage"(clarÃn30/10/2007)y el periodismo, en general, tomó esta declaración como sensata, cuando debió haber provocado risa. Del mismo modo, hubo periodistas que hablaron de excelente elección de algunos de los pequeños partidos contestatarios, cultivando su polÃtica divisionista que debilita al oficialismo. Más aún, es preciso dar un ejemplo contundente antes de analizar los resultados: cualquier ciudadano argentino que ha visto los noticiosos televisivos de los últimos meses se forjó la imagen de que el matrimonio Kirchner era odiado por los santacruceños, mientras que en esa provincias crecÃan las fuerzas contestatarias que en poco tiempo más podrÃan instalar un gobierno de izquierda en la provincia. Pero ahora, al conocerse el resultado electoral, resulta que Cristina Kirchner ha ganado con el 73% de los votos, como asà también ha ganado el candidato a gobernador por el Frente de la Victoria. Es decir, "los medios" habÃan logrado difundir una imagen de Santa Cruz ajena totalmente a la realidad. Este comentario es necesario porque debe prevenirnos acerca de la información que recibimos para no realizar el análisis sobre datos falsos o deformados. AsÃ, no bien nos acercamos al tema lo primero que hemos escuchado es a la Dra Carrió, con su arrogancia caracterÃstica, sosteniendo que "la Coalición cÃvica ha triunfado en las grandes ciudades, refiriéndose en especial a BahÃa Blanca, Mar del Plata, La Plata y Rosario, provocando el consiguiente comentario sarmientino de algunos periodistas: son los centros de mayor cultura, donde reside la gente más informada, mientras que en el resto del paÃs, los sectores postergados , a los cuales se compra prebendas, es decir, la expresión de la vieja barbarie condenada por el gran sanjuanino, votó al oficialismo. La Dra Carrió lo definió luego con precisión y hasta orgullosamente: "Está claro que el 70 % de las clases medias y altas votó contra Cristina... Ellos retuvieron el sector más tradicional del propio P. J. Y está ese 30% de indigentes y pobres que tienen controlados por los planes sociales". Esa gente, según la democrática Carrió no son "libres", "nacieron libres, pero en el conurbano le está quitada la libertad por el poder. Es libre, pero está aprisionada". Este es el concepto de democracia que posee esta dirigente polÃtica, con el cual, por supuesto, abomina de las masas populares, del 17 de octubre y se supone que también de la revolución francesa, pues los "sansculottes" también, como dijo una vez Sábato, habrán orinado en alguna plaza histórica de Francia . No se le ocurre pensar a esta buena señora que la circunstancia de que el paÃs haya pasado de una economÃa de especulación a una economÃa productiva, bajando la desocupación y aumentando el consumo ha sido suficiente para que las mayorÃas de todo el paÃs volcasen su voto a favor del gobierno, más allá de errores, carencias, asignaturas pendientes. Tampoco se le ocurre pensar - o lo piensa, y le gusta- que sus votos obtenidos en Capital Federal provienen de los sectores que han votado al macrismo en la última elección para jefe de Gobierno. La gran mentira de la oposición de la mayor parte del periodismo consiste en su enfoque "sarmientino" de las elecciones, según el cual todo serÃa cuestión de cultura. Pero la polÃtica no es cuestión de mayor o menor cultura porque la cultura que predomina en la sociedad es la cultura dirigido a mantener el orden injusto, es la concepción de la economÃa, de la filosofÃa, de los valores sociales, etc. que posee la clase dominante y que a través de su control sobre los medios, la escuela etc., impone a las clases medias. A través de la polÃtica lo que se dirimen son intereses contrapuestos. Por esa misma razón convertir a la polÃtica en actividad dirigida solo a custodiar la cultura, la ética o las instituciones implica congelar la injusticia porque se trata de valores impuestos por la clase dominante. Y cuando esa cultura, esa ética o esas instituciones no les convienen, las violan. Asà resulta esta paradoja: polÃticos de diversos partidos se desviven denunciando los decretos de "necesidad y urgencia" lanzados por el gobierno pero son los mismos polÃticos que rinden homenaje a sus "grandes dirigentes de antaño" que practicaron vetos, proscripciones o golpearon en los cuarteles pidiendo el golpe militar . Es decir, son democráticos cuando pueden ganar y cuando no pueden, inventan vetos, proscripciones o ballotages para urdir trampas a la propia institucionalidad que ya no les sirve. Muy pocos periodistas, entre ellos la revista Debate, han señalado el fenómeno nuevo de estas elecciones: el reflorecer del viejo gorilismo. Ha bastado que un sector del peronismo ocupase el gobierno y avanzase en algunos cuestiones como "pararle" el ALCA a Estados Unidos, para que se erizasen de nuevo los pelos gorilas de antaño. "Es una cuestión de estilo" dice Carrió, es "medio pelo" decimos nosotros, la clase media que se arrima lacayunamente a la clase alta , al principio llevando cierto barniz centro izquierdista y luego, a medida que se acercaba el momento de las definiciones, coqueteando con López Murphy, catapultando a la hija de Estensoro, levantando a una renegada de la Jotapé y de vez en cuando, entonando algún elogio a Evita, una mujer tan buena que lamentablemente tenÃa un marido fascista. De ahà la necesidad de que el campo popular afile sus armas ideológicas y dé la batalla a todo ese mundo de zonceras con el cual la clase dominante controla a buena parte del electorado.


Comentarios
Enviar un comentario nuevo