Armando Cascella

(1900 - 1971)

El escritor Armando Cascella nació en Rosario el 29 de junio de 1900. Hacia los años veinte dio a conocer un libro de ensayos "Estética Cotidiana" y estimulado por Horacio Quiroga, comenzó la publicación de sus relatos en "El Hogar", "Caras y Caretas", "La Nación" y "Mundo Argentino". Se desempeñó después en "La Prensa".

En 1927 edita su primer libro de cuentos "La Tierra de los Papagayos", inspirado en el drama de los inmigrantes italianos. Viaja a Europa y a su regreso, funda "La Gaceta Del Sur" (1928). Ingresa posteriormente a "El Diario" y ejerce durante diez años la secretaría de redacción.

Ocupó la secretaría de la Sociedad Argentina de Escritores durante las presidencias de Leopoldo Lugones y Arturo Capdevilla. "Por entonces la SADE era un órgano de lucha: se luchaba por los derechos del escritor, por el respeto del escritor, por la ley de propiedad literaria, por el libro argentino. Integrar la comisión de la SADE era cerrarse todas las puertas de acceso a la reputación literaria", recordará Cascella años más tarde.

Durante la guerra civil española, Cascella viaja a Europa enviado por "La Capital" de Rosario. Se establece en París y "es el único corresponsal argentino que asiste al éxodo del ejército republicano y de parte del pueblo español a través de la frontera francesa".

En 1938 publica su segundo libro de cuentos "La cuadrilla volante", premiado por la Municipalidad. Raúl Scalabrini Ortiz dijo en la solapa de ese libro: "En este relato yo sentí una comunicación nueva con la entraña humana de mi patria". En 1939, Scalabrini lo lleva "a la patriótica aventura periodística de Reconquista". El diario vivió cuarenta días y Cascella fue su secretario de redacción. Luego se desempeña en "El Pampero" (1939 - 1944), "Nuevo Orden" (1940) y "Política" (1945). En 1946 ocupa la dirección de "El Argentino" de La Plata. En 1949 es uno de los fundadores de la revista "Sexto Continente".

Asume después la presidencia del Instituto de Previsión Social y es miembro de la Comisión Nacional de Cultura. Fue también Secretario General del Sindicato de Escritores de la Argentina, afiliado a la C.G.T..

En 1953 publica un libro fundamental: "La traición de la oligarquía", comentario basado en "The Rulling Few" (Los pocos que gobiernan" o "El poder detrás del trono"; Ed. Coyoacán, 1961), memorias de Sir David Kelly. Kelly fue embajador de Gran Bretaña en la Argentina en dos oportunidades: la post guerra del primer conflicto mundial (1919 -1921) y durante la segunda guerra imperialista (1942 - 1946). En dicho libro, el embajador inglés reconoce que pasaba informes al diario "La Prensa", con los cuales se armaban los editoriales ( ! ). En 1968 "La traición de la oligarquía" fue reeditado con un prólogo de Arturo Jauretche. Decía Don Arturo en esa oportunidad: "Armando Cascella es uno de los malditos. Maldito como tantos que quedarán inéditos; bacarayes de escritores que por no ser útiles a la colonización pedagógica tal vez brillen como ferreteros, viajantes de comercio o guardatrenes, después de frustrados por la máquina del silencio...

Cascella cumplió con su libro la tarea de divulgar la sustancia de las informaciones proporcionadas por Sir D. Kelly, ello constituye una útil enseñanza para comprender un mínimo de política internacional... De un libro de enseñanzas para diplomáticos británicos en la Argentina, Cascella extrajo un libro para que los argentinos se defiendan de los diplomáticos. Y en especial de la oligarquía como instrumento de la diplomacia extranjera, que se ríe de ella pero la utiliza".

Los más de los ejemplares de "La traición de la oligarquía" fueron quemados en 1955, en las piras que sistemáticamente, bajo la inspiración de la "inteligentzia" - desde la "línea Mayo - Caseros" a la "Sade" - levantaron justamente los campeones anti - inquisitoriales. "Si para conocer lo que se trataba de ocultar, "The Ruling Few" era difícilmente accesible a los públicos locales, no ocurriría lo mismo con el comentario hecho por un prestigioso escritor argentino y en nuestra lengua: . “La escuela enseña a leer para que el alfabetizado lea textos donde se deforma la realidad y para que, ya adulto, lea periódicos que cumplen la misma tarea. Con ese criterio actúan el libro, la mayoría de las editoriales y también la mayoría de las cátedras universitarias de manera que lo que se llama instrumentación de la cultura en el país no es otra cosa que la adecuación de la inteligencia del argentino a las condiciones creadas por los intereses que dominan."

Reproducimos a continuación un fragmento de "La traición de la oligarquía": "En el otoño de 1919 (cuenta Mr. Kelly) recibí un telegrama del Ministerio de Relaciones Exteriores (de Gran Bretaña) en el que se presentaban quejas sobre un nuevo proyecto de ley que amenazaba seriamente a los productores de azúcar, recibiendo yo orden de presentar reclamaciones ante el gobierno argentino.

Por sugerencia del archivista descendí dos pisos en el edificio de la Cancillería y visité a Sir Hillary Leng, cuya firma Leng Roberts, era entre otras cosas la representante de Baring Brothers, los banqueros del gobierno argentino en Londres.

Sir Hillary me explicó inmediatamente que había mantenido conversaciones de carácter reservado con los más importantes senadores y diputados de los partidos políticos y con miembros del gobierno argentino y que de ellas había salido satisfecho respecto a su deseo de que el proyecto no se convirtiese en ley. Me dio una versión adelantada del curso de los acontecimientos, que realmente ocurrieron según su previsión y me aconsejó que no me acercara para nada al gobierno, porque mi acción podría tener el efecto contrario al que yo deseaba." "Lindo país. ¿Verdad Mister Kelly?".

En 1955, Cascella está al frente del Instituto de Previsión Social de la Provincia de Buenos Aires. El 16 de septiembre, la autodenominada "Revolución Libertadora" depone al gobierno de Juan D. Perón. Para la República Argentina es la restauración oligárquica. Para Armando Cascella es el fin.

cascella

Si bien colabora después en "Bandera Popular", "El Nacional" y "Qué", las fuerzas del mal se encargarán de "borrarlo". No trabajará más, no volverá a publicar. Un telón de silencio cae sobre él. El 22 de febrero de 1958, fallece su cuñado, Álvaro Barros. El diario "La Prensa", que publica el aviso fúnebre al día siguiente, suprime el nombre de Cascella del aviso necrológico.

Hasta ese punto llega la infamia. Hasta esa dolorosa intimidad. A fines de los años sesenta, Cascella vive en el departamento de unos amigos, que le facilitan una habitación. Allí tiene sus escritos, sus libros, sus papeles. Esa habitación es todo lo que posee. Es lo que queda de su mundo. Solo, enfermo, sin trabajo, el hombre que fue admirado por Horacio Quiroga y Raúl Scalabrini Ortiz ocupa sus días haciendo recortes para un diario parroquial.

Muere en 1971. Desaparece en silencio, como Manuel Ugarte, como Rufino Blanco Fombona. Con él se va algo más que un escritor. Se va un hombre que no tiene reposición. Armando Cascella ha sido cuidadosamente silenciado por "el sistema". Es uno de los malditos. Hoy la finanza internacional le pone nuevamente doradas cadenas al progreso argentino. La República Argentina, como afirmaba Don Armando, "debe librar incesantes y memorables batallas en una doble línea de trincheras: contra los enemigos de fuera y contra los enemigos de dentro".

La historia de la patria es un largo combate de lágrimas innumerables. Armando Cascella fue protagonista fundamental en esa lucha. Su pluma anticolonialista fue "proscripta de la letra de imprenta". Pero no la hemos olvidado.

Y como dijo Arturo Jauretche: "Por eso no tan malditos, los malditos, cuando comienzan a beneficiarse de la maldición que los ha signado precisamente según el país que hoy quiere que sean sus escritores".

Fabián Frontini

 

 

 

Publicaciones

1924

"Estética cotidiana".

1926

"La tierra de los papagayos”. Libro de cuentos. Uno de ellos, "Tercera clase", integraría 1a "Antología de cuentos argentinos" publicada en Moscú, años más tarde, por el escritor Boris Polevoi.

1927

Publica el cuento "Pacificación y conquista de la isla codiciada", en la revista "Caras y Caretas".

1934

"La cuadrilla volante". Premio de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.

1947

Funda y codirige con Alicia Eguren la revista "Sexto continente".

1952

"Trascendencia de la Tercera Posición".

1953

"Hacia una cultura social justicialista".

1953

"La traición de la oligarquía, registrada en las memorias del ex-embajador Sir David Kelly”.

1969

"Pueblo y antipueblo".

1969

2da edición de "La traición de la oligarquía”, con prólogo de Arturo Jauretche.

Testimonio

En agosto de 1967, visité a Armando Cascella en su departamento del Barrio "Simón Bolívar". Ya se encontraba afectado por el mal de Parkinson, muy delgado, hablaba con cierta dificultad aunque mentalmente se hallaba en plenitud.

Conversamos un largo rato y tomé apuntes de algunas declaraciones suyas que reproduzco seguidamente:

‘En Caras y Caretas me pagaban $ 40 por cada cuento. Era mucha plata en aquel tiempo (años veinte). Pero un día escribí "Pacificación y conquista de la isla codiciada", una sátira sobre un inglés que quiere "civilizar" y comienza por cortarle las colas a los monos para hacerlos civilizados. Me costó caro. Me llamó el director -Juan Carlos Alonso- y me dijo que lamentablemente debía privarse de mi colaboración...

Después, escribí en otros diarios: en "La Gaceta de Buenos Aires”, "El Diario", de Lainez, en "Nuevo Orden", en "Política" con Ernesto Palacio, dirigí "El Argentino" de La Plata. Ah, colaboré con Scalabrini Ortiz en "Reconquista" ... El "petiso" Scalabrini era extraordinario... También fui uno de los primeros en luchar por agremiar a los escritores. Fui secretario de la SADE y en la época de Perón, impulsé el SEA (Sindicato de Escritores Argentinos) ... Ahora, ya no puedo hacer nada. Estoy jubilado como funcionario del Instituto de Previsión Social de La Plata, pero gano muy poco. Últimamente escribí "Retablos del tiempo viejo", que fue premiado por el Fondo Nacional de las Artes, pero no pude conseguir editor...

Vea, aquí tengo un recorte de un comentario a un libro mío, que escribió Scalabrini. Léalo: "Un cuento o una novela pueden construirse con una idea, un sentimiento o una experiencia desplegadas. Cuando esa trilogía de posibilidades se reúne en él, se trata de una obra de arte. Esto es lo que ocurre con "La cuadrilla volante". Hay allí encerrada una experiencia personal del autor que convivió- con sus protagonistas los días salobres y pesados de una perdida estación chaqueña. Hay también un sentimiento generoso que se derrama sobre todos los actores de ese pequeño drama inmenso. Y hay asimismo, una idea que está en el fondo de la narración, como la veta aurífera está detrás de la roca. En este relato, yo sentí una comunicación nueva con la entraña humana de mi patria.. Y este es uno de los méritos que Cascella puso en él...”

Últimamente, ¿sabe?, mandé una obra al concurso literario de La Nación, por supuesto, con seudónimo. Un miembro del jurado, amigo mío, que conocía el cuento, me llamó por teléfono y me dijo: Te felicito, Armando. Ganaste ... Pero, días después, parece que se enteraron quien era el ganador y apareció en La Nacíón que el concurso se declaraba desierto ...’

Cuando me despedí se irguió apenas del sillón donde se refugiaba, cubierto con una manta y me dijo: - ‘Y ahora, aquí me ve ... Estoy en una tumba de lana, como decía Heine . Hermoso ¿no? tétrico pero hermoso ...’ Le expresé que su lucha había sido muy importante y que ésta continuaba aún, que el pueblo no se daba por vencido. Se emocionó visiblemente, me dijo, como disculpándose: ‘¿Sabe? esta enfermedad lo pone a uno muy emotivo ... Le agradezco, joven, y que navegue con viento a favor...’

Norberto Galasso

 

Norberto Galasso en la UBA

Señales Populares

Encuesta