MUCHAS "M" EN JUEGO
El otro día, aparentemente sin motivo alguno, me vino al recuerdo una de las polémicas en que anduvo metido Arturo Juaretche. Se la relato porque tiene su enseñanza. Unos jóvenes socialistas criticaban las imperfecciones de la política económica implantada en 1946 y Don Arturo les contestó que mientras él colaboraba con esa política, para mejorarla, del mejor modo que podía, “ustedes estaban con Braden y los conservadores”. Los muchachos quisieron mandarse una burla y le repusieron: “-Se equivoca. Nosotros, en esa época nos hacíamos pipi en la cama”. La contestación de Don Arturo no tardó: “-Posiblemente sea así, pero lo que ocurre es que hoy, cuando son adultos, se siguen meando en la cama.”
Esta réplica, también sin motivo alguno, me hizo recordar un chiste de aquellos años, bastante conocido pero que vale recordarlo: Un japonés que viaja en colectivo se acerca al chofer y le dice: “-Molino”. El colectivero sabe que no funciona ningún molino en la zona y continúa la marcha. El japonés insiste y el colectivero sigue en sus trece de no detenerse. A la tercera vez, el colectivero se enoja:”-No voy a parar porque no hay ningún molino”. Y el japonés le contesta: “-No impolta. Ya m’oliné”.
¿Qué tiene que ver todo esto con la política argentina actual? Mucho. Porque el gobierno parece dispuesto a seguir su camino, pero “Moliné” O’Connor no quiere bajarse, con lo cual le va a pasar lo del japonés, pero por su culpa.
Porque se le ha advertido claramente y con hechos: Nazareno se abrazó a la Crush y ni el “lobby” pudo salvarlo. Por eso le aconsejamos: Bájese a tiempo, Moliné, que la cosa no está para chistes, ni japoneses, ni santacruceños.
La razón de que se baje reside, precisamente, en que hay muchas “M” en juego y eso trae Mala suerte. Moliné no solo porta su “M”, sino la de sus amigos beneficiados por sus fallos: Macri, Meller, Magariños, Monetta. Muchas “M”, demasiadas. Lo cual trae a la memoria aquella anécdota de Manuel Mujica Láinez quien, en una conferencia, ironizó sobre su propia clase, diciendo pertenecer a la clase de las Tres A, por Anchorena, Alzaga y Ayerza, pero alguién le retrucó que más bien pertenecía a las 4 M: Manucho, Mujica, Maricón de Mierda.
Por eso, no queremos que Moliné quede enredado en eso de las “M” porque, a su edad, debe privilegiar su salud, especialmente ahora que le impugnan el seguro por 750.000 dólares que contrató en Estados Unidos a través de su amigo Carlos Hurtig, casualmente medio hermano de María Marta García Belsunce, y famoso, por otra parte, por el “pituto... que encontró”.
Muchas “M” en un plato -como diría mi tía María- hacen mucho garabato y le recuerdan a uno que el asesinato de esa señora ha desaparecido de la T.V., que es como decir, lo que no está en la pantalla no existe... y entonces, si ya no hay asesinato, tampoco hay asesino y no hay justicia. Cosas de Nazareno –pegadito a la M- o cosas de Moliné.
En fin, Moliné tiene que bajarse, o en lenguaje de “M”: lo Mejor es que se Mande a Mudar, que son “M” educadas, y evitando así que lo manden a la otra “M”, dejándolo sin Merecimientos y con tanta Muffa que ni ganas le quedarían de asistir a un Match de Master en Roland Garrós, contentándose, en su Mansión, con un tenis de Mesa. Es lo Mejor, Moliné, es lo Menos Malo y evitará así Muchas Maldiciones.
Buenos Aires, julio de 2003
Norberto Galasso
Centro Cultural "E. S. Discépolo"


